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00:27h. Lunes, 18 de Junio de 2018

ENTREVISTA RADIOFÓNICA A LOLITA CHÁVEZ, LIDERESA DEL CONSEJO DE PUEBLOS K’ICHE’

Lolita Chávez: "Les encantaría vernos siempre sufrir a las mujeres. ¡Pues no! Pues no les damos ese gusto"

Permíteme que te presente: “Nuestro territorio no es una cosa, ni un conjunto de cosas utilizables, explotables, ni tampoco un conjunto de recursos, nuestro territorio, con sus selvas, sus montañas, sus ríos y humedales, con sus lugares sagrados donde viven los nahuales protectores, con sus tierras negras, rojas y arenosas y sus arcillas es un ente vivo que nos da la vida, nos provee agua y aire; nos cuida, nos da alimentos y salud; nos da conocimientos y energía; nos da generaciones y una historia, un presente y un futuro; nos da identidad y cultura; nos da autonomía y libertad. Entonces, junto con el territorio está la vida y junto a la vida está la dignidad; junto al territorio está nuestra autodeterminación como pueblos.”

 

Lolita Chávez
Lolita Chávez

Tenemos el privilegio de tener hoy con nosotros a Lolita Chávez, premio Ignacio Ellacuría de la Cooperación Vasca 2017,  finalista, el pasado mes de diciembre del Premio Sajarov del Parlamento Europeo; fundadora y lideresa del Consejo de Pueblos K’iche’ por la defensa de la vida, Madre Naturaleza, Tierra y Territorio

- Buenas noches Lolita, gracias por atendernos.

- Muy buenas noches, un gran saludo y una energía vibrante para quienes nos vamos a escuchar en esta oportunidad. Muchas gracias.

- ¿Por qué ha hecho falta organizarse para defender la vida, la Madre Naturaleza, Tierra y Territorio?

- Bueno, en Guatemala, como en otros países, lamentablemente la imposición a través de las invasiones, la imposición de modelos depredadores, modelos racistas de sistemas de Estado, han generado fuertes expresiones de exclusión. Esto entonces ha hecho que vivamos situaciones muy crueles de ataques contra nuestras vidas. Pero la organización comunitaria, la organización basada en el legado ancestral de la sabiduría de las abuelas y abuelos, es lo que nos ha permitido organizarnos para resistir y para vivir. La organización es muy importante por la vida.

- ¿Qué son los procesos de consulta popular?

- Son modelos de organización, son formas expresivas de libre determinación en donde los pueblos tomamos nuestras propias decisiones, tenemos la fuerza de poder decir "sí" o la fuerza de poder decir "no" en situaciones que afectan nuestras vidas. Entonces son procesos asamblearios, democráticos, pacíficos, con una expresión de vida desde la niñez, la juventud,las personas ya adultas, mujeres hombres o diversas y, bueno esas son las consultas. Se han hecho en Guatemala en muchos territorios, llevamos más de noventa expresiones de consultas y nos ha permitido hacer un paro a las licencias mineras que habían sido otorgadas por el Estado de Guatemala sin consulta a los pueblos. Logramos parar más de trescientas licencias principalmente extractivas. Son expresiones muy, muy autónomas que no se vinculan con el Estado porque el Estado ha ratificado el convenio 169 de la OIT mas no ha cumplido con consultar cuando lleva transnacionales a invadir nuestros territorios.

- ¿Y cómo han reaccionado las transnacionales ante esta paralización de proyectos?

- Bueno, obviamente no les ha gustado, porque la expresión macroeconómica de los proyectos, las oligarquías a nivel nacional y las oligarquías a nivel mundial, sólo les interesa el capital, un capital basado en la depredación, un capital basado en el despojo, saqueo, la muerte y la destrucción. Y la acumulación es su fin. Entonces las reacciones han sido de muchas formas. Han reaccionado violentando contra nuestras vidas, utilizando al mismo Estado represivo, en donde han financiado a los militares; han exacerbado también los conflictos que se generan en las comunidades; y han utilizado también mecanismos de criminalización de la protesta social. Han interpuesto demandas también en contra de las acciones que pacíficamente hacemos, o sea: han reaccionado de una forma muy perversa, violenta y usando los poderes que tienen.

- La lucha por la igualdad de mujeres y hombres está creciendo en los últimos tiempos ¿Cómo es en Guatemala? ¿Cómo es en tu movimiento?

- Bueno, yo soy parte del movimiento feminista comunitario y aprovecho para saludar a los feminismos territoriales y a los feminismos del mundo porque también son expresiones liberadoras emancipatorias que llaman a la reflexión del análisis de los patriarcados. Ese es el feminismo comunitario, el cual también estamos tejiendo en los territorios. Porque los territorios no sólo están amenazados por las empresas transnacionales, sino también el defender el territorio Tierra significa defender el territorio cuerpo. Lo hemos expresado porque las múltiples opresiones que afectan nuestras vidas están también por estos sistemas. Entonces, hacemos análisis de cómo opera el patriarcado occidental, muy jodido, por supuesto, pero también cómo opera el patriarcado ancestral originario; cómo hay pactos entre estos patriarcados y nuestras vidas siguen estando en estos marcos de generación de violencia. Violencia contra nosotras, han habido muchas expresiones de violencia, han habido femicidios en Guatemala, han habido violaciones sexuales sistemáticas, los mundos lo han silenciado... Entonces, estamos tejiendo desde los territorios, denunciando, estamos también analizando a los opresores, al opresor que llevamos dentro y estamos tejiendo sanación. Sanación en el sentido de que al patriarcado le encantaría, a las expresiones corporativas patriarcales como las empresas, pero las iglesias también, los funcionarios, los oligarcas, los militares, los paramilitares... les encantaría vernos siempre sufrir a las mujeres. ¡Pues no! Pues no les damos ese gusto. Luchamos juntas y estamos juntas, porque tener vida también ha significado ese acuerpamiento entre nosotras, pero también hacemos un llamado a los pueblos: que no sólo es un esfuerzo de mujeres,  no sólo es un esfuerzo propio de nuestras vidas, sino más bien es necesario hacer esfuerzos comunitarios, de pueblos, de barrios y de expresiones múltiples.

- En Guatemala habéis sufrido una guerra larga, de décadas... ¿Qué ha cambiado desde entonces?

- Bueno, lamentablemente, quisiera ser un poquito más propositiva y plantear expresiones de cambios como para bien... Lamentablemente no ha sido así. Los treinta y seis años de guerra que se vivieron dejaron secuelas; secuelas de terror, de miedos, de muchas expresiones misóginas y de otras violencias contra los pueblos. No ha sido un proceso fácil. Nos ha sido difícil entretejer nuevamente, juntarnos en las comunidades... Hubo mucho descabezamiento también y el Estado ha aprovechado toda esa guerra, todas las secuelas, para seguir imponiendo legislación al tamaño de lo que ahora las empresas transnacionales, háblese de mineras, hidroeléctricas, monocultivos, petroleras y otras, están queriendo. Entonces, la legislación cambió para mal. El sistema económico también, no ha mejorado: hay un empobrecimiento grande. Sólo en mi pueblo el 80% de la población está empobrecida, no hay trabajo para la juventud, se exacerbaron las estructuras de maras -no sé si ustedes han escuchado de la Mara Salvatrucha, la Mara 18, las diferentes maras- y la juventud está en las maras. Pero ¿quiénes está haciendo el adiestramiento, militar por supuesto? Son kaibiles, que son expresiones sanguinarias que fueron formadas -no sé si formadas es la palabra- pero fueron adiestradas en la Escuela de las Américas, por ejemplo, en Estados Unidos. Esas secuelas son de la guerra. Las armas, quedaron en manos de militares. Europa y Estados Unidos y otras expresiones de potencias mundiales inyectaron más financiamiento para lo que ahora llaman "seguridad del Estado", pero es para seguir reprimiendo a los pueblos. Eso son secuelas de la guerra. Eso no es alentador, por eso es que como Guatemala, como pueblos que convivimos, que ya lo pasamos, estamos haciendo un llamado fuerte a que no dejemos de llevar de cerca a Colombia, lo que está pasando en Colombia, porque si no le ponemos especial atención puede volver a pasar lo que nos ha pasado en Guatemala.

- Me llama la atención que los movimientos de cambio en Latinoamérica están siendo motorizados por los pueblos originarios... ¿Cómo es que has tenido que venir a Europa?

- Bueno, mira, es lo que dices. Después de la guerra mi pueblo vivió masacres, tierra arrasada, desapariciones forzadas, etc. por eso hice también ese saludo a los pueblos que han expresado la reciprocidad hacia mi pueblo, porque muchas expresiones de lo que antes era las discusiones de los internacionalismos, la solidaridad con Guatemala, ha hecho también que no nos hayan exterminado a todos, porque mi pueblo sufrió de genocidio. Esto es una realidad que no lo puede esconder ahora Guatemala. Ahora, el pueblo maya quiche es un pueblo guerrero, es un pueblo revolucionario y rebelde. Yo digo "yo mamé la rebeldía". Esa es una realidad que no la podemos quitar. Entonces, el levantamiento en esta época, es por también una historia que la tenemos presente. Pero además que la nueva invasión (porque estamos ante una nueva recolonización), tenemos un llamado de las ancestras para luchar contra las empresas transnacionales. Eso es lo que pasó conmigo: yo venía de ese proceso revolucionario, luego se constituyó mi Consejo y un Consejo en donde no ha quedado la menor duda de cuál es nuestro accionar en defensa territorial, o sea, defender el territorio es defender la vida y eso hizo que fuera parte de procesos asamblearios, luego que me eligieran como autoridad en una expresión de ochenta y siete comunidades con un respaldo de más de veintisiete mil personas, que son personas asamblearias con nombre y apellidos de mi pueblo. Bueno, ahí ya la denuncia de las empresas, la denuncia de las violaciones que sufrimos; la denuncia del racismo que todavía se vive en Guatemala, obviamente no les gusta a las estructuras criminales. Estas estructuras entonces empezaron a atacarme. Me han atacado a mano armada en varias ocasiones. El 7 y el 8 de junio del 2017 yo viví uno de los últimos ataques. Fue ahí que tuve que salir, con el programa de protección temporal, de mi pueblo porque si no, o me matan o pasan otras expresiones contra mi vida. Pero además, están utilizando mecanismos perversos como es la criminalización, en donde me judicializan, yo soy denunciada ante el sistema de justicia, un sistema de justicia en Guatemala impune, un sistema de justicia corrupto y con mucho tráfico de influencias, pero ahí, en ese sistema, estoy acusada de secuestro (me han hecho montajes), de asociación ilícita, de amenaza de muerte y de incitación a delinquir. Por eso es que también tuve que salir. Porque si yo no salgo con este programa de protección, o voy a la cárcel de forma injusta o me matan.

- La hostilidad no es sólo a nivel físico, sino que a nivel jurídico, el aparato del Estado también te persigue...

- Así es. Yo no puedo tener la capacidad de pago de una defensa de abogacía porque es muy cara. Pero además las empresas tienen la capacidad de estos montajes pero también de abogados que les pagan cantidades grandísimas de dinero para que, sí o sí, puedan tener la capacidad de cooptación de operadores de oficio.

- O sea, que estás aquí refugiada.

- Sí. Estoy en un programa de refugio temporal

- Imagino que habrás estado paseando por España y habrás visto un poco los movimientos sociales de aquí cómo nos movemos. ¿Qué sensación te da? ¿Qué te choca, qué te llama la atención, qué te parece diferente?

- Bueno, mira, yo he conocido el movimiento feminista, he conocido no tan de lleno, pero varias expresiones que me gustan mucho, he conocido el movimiento que está vinculado con refugiados y refugiadas; luego estoy también conociendo el movimiento relacionado con familiares de presos y presas políticas, principalmente en Euskal Herría, pero también en otros espacios... Ahora, ¿qué veo chocante? Y es una reflexión que podríamos hacer es que a veces, los movimientos son como por sectores; no es de pueblo, no es como comunidad, no es territorial. Ahí hay un desgaste no sólo en tiempos, espacio, movimientos... eso no genera la fuerza que se necesita en los planteamientos de vínculo local y global. Hay muchas expresiones que hay que analizarlas, en los abordajes de las luchas.

Otra expresión que yo veo muy preocupante es que hay movimientos que están como en su lucha, no se enteran de lo que está pasando en Abya Yala, llamado América, pero que les afecta también. Por ejemplo, lo de las empresas transnacionales, acá, yo hablo por ejemplo de Florentino Pérez, que está vinculado con ACS... hay movimientos que están en el movimiento, qué sé yo, de refugiados y refugiadas acá, pero que no se enteran de lo que está pasando con muchas empresas allá. Entonces, por ejemplo, en los bancos, hay movimientos, pero no tienen ese compromiso, de ese dinero mío, esa pensión por ejemplo, no lo pongo en este banco porque está matando a gente. Los caminos de los capitales, aunque sean muy propios de la gente que se está moviendo, no llevan esa ruta de cambio. Eso me indigna mucho.