Salud bucodental

Virus… ¡ni en el cepillo de dientes!

Por todos es sabido, como así he hecho referencia en varios artículos a lo largo de estos casi 20 años escribiendo regularmente para DM, la importancia de mantener un correcto estado de salud e higiene bucodental para proteger al mismo tiempo el resto de nuestro organismo.
Virus… ¡ni en el cepillo de dientes!
Imagen de Alexandra_Koch en Pixabay
Imagen de Alexandra_Koch en Pixabay

Y tan importante como realizar nuestra rutina diaria de limpieza dental es conservar el principal medio que empleamos para ello en perfecto estado. En este nuevo artículo te explicamos las claves para mantener tu cepillo dental libre de coronavirus y prevenir contagios.

Lavado de manos

El agua y el jabón son el mejor desinfectante. En lo últimos meses muchos se han acostumbrado a utilizarlos con más frecuencia después de tocar cualquier superficie. Desde el primer momento, los expertos hicieron hincapié en la importancia de realizar este gesto. Y como no podía ser de otra manera, antes de usar nuestro cepillo debemos desinfectar nuestras manos, por lo que no está demás desinfectarles posteriormente con alcohol. 

Cepillado de dientes

La limpieza dental es nuestra mejor herramienta para eliminar cualquier resto de comida y minimizar la proliferación de bacterias. Debe realizarse con pasta dentífrica, tres veces al día (después de las tres principales comidas). La duración de nuestro cepillado debe ser de aproximadamente dos minutos y debe incluir el cepillado de la superficie de la lengua. En este artículo nos centramos en el correcto uso y mantenimiento el cepillo pero nuestra higiene dental diaria debería incluir también el uso adecuado de hilo dental.  

Lavar el cepillo

Nuestra rutina no termina con el cepillado. Es muy importante que retiremos los restos de pasta y alimentos del cepillo. Debemos hacerlo con abundante agua, preferiblemente caliente, para evitar que sea una fuente de acúmulo y reservorio de bacteria, virus y hongos.

Desinfectar el cepillo

Después de limpiar el cepillo con abundante agua, llega el momento de desinfectarlo. De esta manera, evitaremos la propagación del coronavirus, sobretodo si somos asintomáticos. Para realizar esta tarea, debemos utilizar agua oxigenada diluida al 1% y sumergir el cabezal del cepillo durante un minuto.

Secar el cepillo

Una vez desinfectado nuestro cepillo debemos eliminar la mayor cantidad de agua posible. La humedad favorece el crecimiento de bacterias y hongos. La técnica para escurrir el exceso de agua debe realizarse agarrando el cepillo por el mango y golpeándolo levemente contra el lavabo.

Guardar nuestro cepillo 

Debemos almacenar nuestro cepillo dental de manera individual y aislada del resto, sin contacto con el de otros miembros de la familia, protegiéndolo preferiblemente con una tapa, y a poder ser en el armario del baño si lo hubiera. De esta forma, evitamos que los agentes contaminantes que quedan en el ambiente se depositen en nuestro cepillo.

Lavarse las manos

Nuestro proceso comienza y termina con este gesto. Como hemos mencionado al principio el agua y el jabón son nuestros mejores desinfectantes. Por eso, nuestra rutina debe concluir con una limpieza de manos que debe durar al menos 40 segundos. 

Cambiar de cepillo

De igual modo que en cualquier otra situación previa a la de la actual pandemia, el cepillo dental debe ser desechado y cambiado por otro nuevo cada 3 meses aproximadamente para que así mantenga las condiciones idóneas que garanticen su eficacia.

Siga estos consejos y no olvide acudir a las revisiones periódicas con su odontólogo para disfrutar de una buena salud bucodental.

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