Alcoholismo

Alcoholismo: la experiencia de Junquera

Me llamo Junquera V. Soy enferma alcohólica. Esto no lo sabía hasta que me lo dicen en el Grupo 24 Horas de Alcohólicos Anónimos Coruña.

Alcoholismo: la experiencia de Junquera
Junquera
Junquera

Siempre pensaba que bebía por las muertes en mi familia, creía que a raíz de la muerte de mi hermano que empecé a beber para olvidar. Tenía 16 años y descubro que con el alcohol era capaz de divertirme, olvidar y hasta me da fuerzas para enfrentarme a la vida. Soy muy nerviosa y descubro que los porros me tranquilizan, empezando así el camino de las drogas.

Cuatro años después se muere mi padre y ahí comienza mi camino de depresión y las pastillas empiezan a ser parte de mi vida. Pastillas, drogas y alcohol en una mujer que tenía sueños y quería tener algún día una familia, hijos, casa, pero me daba cuenta que ese no era el camino.

¿Qué podía hacer? La vida se me iba, el pasado me atormentaba y aunque lo intentaba no podía dejarlo. Encuentro a mi príncipe azul que me va a sacar de las tinieblas. Me caso, tengo hijos, consigo casa y aunque esto me hace controlarme un poco, cualquier motivo, problema, acababa igual: borracha y pidiendo perdón de corazón que no volvería a pasar.

Se muere mi abuela, ya tiene una edad, es comprensible pero yo sufro, y si sufro, bebo. 

Tenía una hermana que tenía el mismo problema que yo y el whisky era nuestro desahogo, nuestra fuerza y sin darnos cuenta, o sí, nos estaba matando.

Otra muerte aparece en mi vida, esta hermana se me muere a consecuencia del alcohol en el cual le pregunto a Dios ¿Qué te hecho para merecer esto? A partir de ahí, mi vida se derrumba. El alcohol me estaba haciendo perderlo todo y por más intentos que haga, no puedo.

Siento que me muero, el suicidio esta en mi pensamiento y sin querer llego a A.A. con el hígado fastidiado, con temblores de la cabeza a los pies, vieja, encartada, en los huesos, casi perdiéndolo todo, empastillada, muerta en vida. Estuve por necesidad ingresada en el centro y los compañeros se encargaron de ayudarme, a pesar de mis intentos de irme más que de quedarme para poder tener la vida que tengo ahora.

Gracias a ellos recupero todo, familia, trabajo, amigos, dinero y sobre todo mi vida.

Alcoholismo: la experiencia de Junquera