Paz y Noviolencia

Hacia la noviolencia

Violencia = Enfermedad

Violencia: un problema mundial de salud publica

Hacia la noviolencia
Rafa-Edwards-paz
Rafa-Edwards-paz

En el 2003 la Organización Mundial de la Salud en su Publicación Científica y Técnica nº 588 Informe Mundial sobre la Violencia y la Salud, se abordaba el tema de la violencia como “un problema mundial de salud pública” 1 .

Son numerosos los informes, dictámenes, estudios donde se corrobora que la violencia en sus distintos niveles produce consecuencias negativas para la sociedad y para la evolución humana.

Es momento pues de llamar a las cosas por su nombre. Igual que en tiempos pasados la esclavitud, los castigos o la pena de muerte estaban normalizados en la sociedad y en un momento la sociedad decidió poner fin a esos atropellos, hoy podemos y debemos dar un paso adelante y calificar a la violencia como una enfermedad que además genera hábitos y costumbres en las que se deshumaniza a las personas y genera conductas que pueden producir graves problemas a otros seres humanos.

Hoy tenemos datos para considerar que la violencia es un problema suficientemente grave para instar a todos los poderes, la sociedad en su conjunto y a todos los habitantes del planeta que, en los distintos ámbitos: entre potencias hegemónicas, a niveles gubernamentales, en regiones, en empresas y organizaciones, a nivel de colectivos, en lo familiar y a nivel individual es mucho más beneficioso para todos adoptar una dinámica colaborativa, de no confrontación, abandonando las ideologías que proponen el choque y la eliminación del diferente. La postura de que vivimos en una jungla, donde sobrevive el más fuerte, no funciona y nos lleva al exterminio. Es más beneficioso sustituirla por una dinámica de diálogo, intercambio, reciprocidad y ayuda, llegando a un acuerdo pactado que, aunque no recoja todas las aspiraciones de las partes, ayuda a evitar la confrontación camino previo a la violencia.

Está de sobra demostrado que la confrontación empobrece humanamente a los que se meten en esa dinámica, empobrece también a las poblaciones que la sufren, disipando recursos que vendrían muy bien para que fueran redistribuidos consiguiendo un futuro más alentador que el que nos ofrece la confrontación permanente.

La situación internacional se va extremando y polarizando aún más, hasta límites no sospechados y que suponíamos superados, retornando temores de involución como jamás antes hubiéramos imaginado.

Algunos llegan a hablar de la posibilidad de la hecatombe nuclear en la que, según pronosticó Einstein “no sabemos cómo será la 3ª guerra mundial, pero la 4ª será con palos y piedras” 2 una forma de decir que la civilización desaparecería.

Algo no concuerda con el sentir general de la gente

Vivimos la caída de un sistema en los años 1990, la U.R.S.S. Pero en aquella situación no supuso una pérdida de vidas humanas.

Sin embargo, hoy vemos cómo nos están llevando a una deriva incrementando el conflicto de consecuencias no ciertas. La pregunta que surge: ¿Es esto lo que quieren la gran mayoría de los habitantes del planeta?

Después de hacer las marchas mundiales 3 por la Paz y la Noviolencia, después de recorrer más de cien países, hemos visto que la gran mayoría de los habitantes del mundo lo que quieren es vivir en paz, poder desarrollar su vida lo mejor que puedan, tener su trabajo, una salud y educación adecuadas, su casa, criar a sus hijos y su familia y tener una vida digna. Hay otros que quieren ir más allá tratando de buscar un propósito o inspiración vital, pero nunca violentamente. Esas son las aspiraciones de la mayoría de los habitantes del planeta. Pero estamos en una dirección de aumento del conflicto donde se están recortando derechos y se están retrocediendo en logros que pensábamos ya instalados.

¿Qué podemos hacer?

En una situación, en la 1ª Marcha Mundial, en la que fuimos recibidos por el Secretario General de la ONU Ban Ki Moon, aproveché a preguntarle: “Ud. es una de las personas más influyentes del planeta, en esta situación ¿qué puede hacer Ud. por mejorar la humanidad?” Y él respondió: “Yo tengo muy poco margen… casi ninguno. Pero si Uds., las organizaciones y la población civil presionan a sus gobiernos… entonces la cosa cambia y el futuro se abre”.

Es decir está en nuestras manos, pero para ello tenemos que manifestarnos. Serán en forma de acciones, movilizaciones, de diversas actividades o de cualquier otra cosa. Que cada uno haga lo que pueda, pero que se manifieste y ojalá de manera sostenida. La prensa debería ocuparse de dar voz a los sin voz, pero ya no lo hace… Además hoy ya no se distingue lo verdadero de lo falso, lo distorsionado de lo veraz, pero lo que sí es seguro es que estamos siendo manipulados en la información.

Manipulación de la información

Dicen que en la guerra lo que cuenta es el relato, por eso cada vez se cercena más la verdad de lo ocurrido y se limita más la acción de los periodistas. La primera consigna en una confrontación es deshumanizar al contrario.

Esto de la desinformación ocurre en la guerra entre Rusia y Ucrania y es aceptado por muchos de los gobiernos del mundo. Son cientos de periodistas palestinos muertos, según la Corte Penal Internacional, en el conflicto que está derivando en genocidio entre palestinos e israelíes.
En el momento donde tenemos las comunicaciones más rápidas y baratas de la historia es cuando pareciera que estamos más lejos de la información.

Pero no es así. Eso es lo que nos quieren hacer creer. Quieren confundir en esta dinámica de desprestigiar y mezclar todo.

Cuando miramos la TV a un líder haciendo unas declaraciones podemos, cada vez con más precisión, develar cuáles son sus intenciones que no expresa pero que son los verdaderos intereses que están de trasfondo, sus verdaderas motivaciones. Muchas veces no las conocemos, pero sí sabemos distinguir entre quién habla conectado con su verdad y quien no.
Claro hay gente que está tan agobiada con tan poco plus que adhiere a lo primero que le presentan sin cuestionarlo mucho, pero en el fondo reconocen, cuando miran a sus hijos y seres queridos… que es lo que de verdad les importa y lo que les abre el futuro.

Muchos medios hacen el juego a la violencia porque trabajan a su servicio

Si miramos una noticia en la TV, por ejemplo una manifestación con miles de participantes con actitud pacifica pero donde hay un pequeño grupo violento que por ejemplo, quema un coche o un contenedor, las imágenes son las de esos violentos realizando la acción. Y aunque son minoría, en la noticia, muchas veces ponen el acento en esa acción repitiendo las imágenes.

En síntesis se habla brevemente del sentido de la manifestación pero sobre todo las imágenes que quedan son: el conflicto y la violencia que se produjo, con las llamas, los destrozos, etc. Es allí donde se centra la noticia.

Recientemente un expresidente de un gran país, una de las democracias referentes, por primera vez un expresidente es condenado por corrupción, malversación, intento de modificar lo sucedido y arremete contra el sistema judicial y no le importa quebrar las instituciones con tal de salir airoso del desastre que el mismo impulsó. De qué sirven las instituciones, los mecanismos participativos si por una mentira todo se cae y se desbarata. No todo vale en el armado humano. Para algunos ingenuos se toma como valor el que sea más fuerte, capaz de hacer la mayor barbaridad y que dañe o elimine al otro… Pero así no avanza la civilización, así no se desarrolla el ser humano.

El futuro de la humanidad se abrirá en la medida en que desarrollemos la acción noviolenta y vayamos erradicando la violencia de nuestras sociedades. La violencia no solo perjudica y limita a los pueblos, en el proceso también los enlentece en su avance y acaba retrasando su desarrollo. En el caso del periodismo noviolento lo desarrollamos en el siguiente aporte del libro que publicó Pressenza.

Prioridad de la resolución noviolenta de conflictos 4

Está claro que el enfoque periodístico propuesto busca, visibiliza y resalta aquellos procesos que apuntan a resolver conflictos de modo noviolento, en cualquier campo de la vida de nuestras
sociedades. Consideramos una tarea prioritaria identificar y abrir espacio a las propuestas de diálogo, mediación, acercamiento y negociación en cualquier geografía.

¿Cómo aportar, desde el quehacer periodístico para identificar, priorizar y fortalecer las salidas no violentas?

Galtung (1989) ofrece algunas pistas:

  • Identificar los intereses en disputa y, a partir de ellos, develar posibles vías de solución.
  • Establecer claramente responsabilidades y alentar al reconocimiento de errores, así como la colaboración para su reparación.
  • Aportar elementos para analizar las causas y las consecuencias del sostenimiento del conflicto y/o de su resolución.
  • Enfatizar en la percepción del conflicto como un problema, no como algo deseable, y exponer los factores que lo configuran como problema.
  • Advertir, anticipar, prevenir situaciones de conflicto que pueden degradarse y conducir incluso a una guerra.
  • Poner el foco en los sufrimientos de todas las personas, de las mujeres, de los ancianos y las ancianas, los niños y las niñas, y dar voz a aquellos que no la tienen.
  • Nombrar a quienes están haciendo daño.
  • Poner el foco en las personas que están contribuyendo a la paz.
  • Visibilizar las iniciativas de paz, enfocarse en las estructuras y acciones que impulsan una sociedad pacífica.

A partir de las sugerencias de Galtung, periodistas de distintos continentes han desarrollado propuestas conocidas como periodismo de paz o periodismo sensible al conflicto, que buscan dar cuenta de los complejos contextos en los que surgen los enfrentamientos y las guerras:
“Ofrecer ideas creativas para la resolución de conflictos o desarrollo, construcción y mantenimiento de la paz, sacar a relucir las mentiras, los intentos de cubrir verdades por todas las partes y revelar los excesos cometidos por y para el sufrimiento de las personas de todas las partes”. (https://nataliabonilla.org/2019/02/25/que-es-el-periodismo-de-paz-o-sensible-al-conflicto/)

Hay una idea central que atraviesa la resolución no violenta de conflictos: siempre, en medio de cualquier conflicto, hay seres humanos. Esto es algo que nunca debemos olvidar en nuestra práctica periodística.

La historia nos lo muestra

Los europeos se peleaban en sus dos grandes guerras recientes, que acababan escalándose mundialmente. Europa se desangraba con cerca de 100 millones de muertos y decenas de millones de inválidos y perjudicados en esas confrontaciones. Es evidente para cualquier persona normal, no enferma, que el dialogo y la negociación son mejores que la confrontación. Esto lo podemos proyectar a innumerables guerras que han enlentecido el progreso humano en la historia.

Hoy podemos decir alto y claro cosas que antes no se decían también por ser otros momentos y otros valores. Muchos de esos líderes que arrastraron a sus pueblos a realizar y sufrir enormes desastres eran enfermos, paranoicos, psicópatas, etc. Uno de los libros que abundan en estos temas es “Aquellos enfermos que nos gobernaron” de Pierre Accoce y Pierre Rentchnick 5 editado en español por Plaza Janés en 1977, traducción de la edición original francesa 1976.
Esto es aplicable a la situación actual con mucha más razón. Va a ser un hito para la humanidad el momento en el que identifiquemos cuales son los “enfermos” de este momento y los podamos señalar como quienes nos condujeron a catástrofes, a muertes, a sufrimientos y al retroceso humano. Mientras, entre nosotros, aprendamos a resolver los conflictos de manera dialogada y sin violencia.

Avanzamos hacia esa situación

Si bien avanzamos decididamente hacia esa situación no por ello el camino es fácil, pero sí apasionante. Además cada vez hay más gente que se suma a empujar esa dirección noviolenta que es la que nos va acercando hacia ese nuevo mundo.

Muchos indicadores hablan de ello. A nivel mundial: hoy muere menos gente por hambre que el año pasado, hoy menos mujeres mueren en el parto cada año, también hay menos muertes por ciertas infecciones, hay enfermedades casi erradicadas, hoy hay más escolarización y menos analfabetismo, la lucha por reconocer los derechos de la mujer está avanzando en muchos países. Los avances en conectar a las personas a nivel planetario son espectaculares. Las democracias, si bien hay que perfeccionarlas, pero resultan el mejor sistema social de llegar a acuerdos entre millones de personas, etc...

Es cierto que hay mucho por hacer y que queremos que se avance más de prisa. Pero no dejamos de hacerlo a pesar de momentos donde parece haber ciertos enlentecimientos, inclusive retrasos. En general podemos decir que avanzamos cada año mejorando la calidad de vida y la situación de la gente.

Quienes son los países más grandes, los que deciden a nivel mundial, los que han conseguido aglutinar a la mayor cantidad de personas y territorios en el planeta. Vemos que, salvo fuerzas que pretenden retrocesos con nacionalismos y regionalismos del pasado, todo avanza hacia la mundialización. Evidentemente contemplando la particularidad del país, la región y el individuo.

Demos ese paso que estamos a poco de conseguirlo. Pero… es que no hay otra salida.
La vía de la violencia, hoy, no es válida para el ser humano. La violencia, la confrontación será en breve tipificada como una enfermedad de la misma manera que algunos adelantados lo hicieron en Naciones Unidas. Lo que necesitamos es que eso se acepte en la sociedad.

Seguiremos…

1 Informe 588 de las Naciones Unidas https://fama.us.es/discovery/fulldisplay?vid=34CBUA_US:VU1&tab=jsearch_slot&docid=alma991013378255704987&context=L
2 Einstein sobre la 4ª guerra mundial https://rebelion.org/si-hay-tercera-guerra-mundial-la-cuarta-sera-a-garrotazos-2/

3 Marcha Mundial por la Paz y la Noviolencia https://theworldmarch.org/

4 Periodismo No violento pag 80 https://www.parquepuntadevacas.net/Producciones/Pia_Figueroa/Periodismo_no_violento.pdf

5 Aquellos enfermos que nos gobernaron https://www.casadellibro.com/libro-aquellos-enfermos-que-nos-gobernaron/mkt0006677850/12989039

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