Comercio de barrio

Olga, frutas y verduras: productos de proximidad

Olga, siempre con una sonrisa chispeante y con un puesto lleno de los colores que aportan las frutas y las verduras, siempre tiene todos los productos colocados de modo que a simple vista podamos elegir lo que queremos o necesitamos llevarnos a casa.

Olga, frutas y verduras: productos de proximidad
Olga frutas y verduras
Olga frutas y verduras

Parece que tiene algún modo de organizar los productos, se siente el cariño, el cuidado de eso que ella tanto aprecia, lo nuestro. En su puesto n.º 122 la fruta y verdura descansa y está protegida en “cajitas” de madera, eso tan gallego que se utiliza para proteger aquellos productos que queremos que estén bien cuidados.

Además de ir a comprar sabes que Olga te va a regalar una sonrisa que, a pesar de las mascarillas, la vas a encontrar en su mirada.

Por todo eso y mucho más hablamos con Olga para que nos muestre su producto y algo más

Mi prioridad es que sea verdura de cercanía y lo más ecológica posible, del cultivo más tradicional, porque yo me he criado en ello y busco ese producto. Hay veces que no puedes, tiene que ser de invernadero, por ejemplo, en invierno el repollo y la lechuga aunque sea del mismo productor, tiene que ser de invernadero. Y es muy importante que no tenga productos químicos.

Con la fruta, todo lo que puedo lo traigo de aquí de Galicia, la fresa, a veces las peras, las ciruelas… es más complicado, pero siempre intento tener todo lo que pueda de cercanía.

Repollo de Betanzos, corazón de buey, grelos de Monfero y de Carballo, senos de repollo, berza, acelgas, espinacas, lechuga riza, de roble, maravilla, lisa y lechuga lisa oscura, brécol del país, coliflor, remolacha de aquí, pimientos de Padrón, pimientos de Betanzos, puerros, tirabeques, espárragos, pimiento italiano, pimiento de Arnoia, guisantes, calabacín, pepino, berenjena rallada y negra, tomate (siempre intento tener un tomate jugosito y un tomate más carnoso), espárragos verdes, trigueros, calabaza, cebolla del país, cebolla dulce, roja, pimiento rojo, amarillo y verde, ajos, lentejas y garbanzos de Valladolid y de Salamanca, habas de caldo y de fabada gallegas, de Carballo, judía blanca, judía roja cuando la hay, champiñones el Portobelo, setas, cardo…

Y luego empezaríamos ya con la fruta. Estamos con la fruta de temporada, peladillos amarillo y blanco (el amarillo es siempre más dulce), albaricoque, melocotón rojo y amarillo, paraguaya, ciruela amarilla, ciruela roja por dentro que es muy rica, muy dulce, pera de San Juan, arándanos de Coruña, kiwi amarillo, fresa de Carral, uvas (que ahora mismo vienen de fuera) sin pepita, normales, manzanas fuji, pera conferencia, manzanas golden, estas mazanas son francesas de la zona de los Alpes, la manzana española, la golden manchada de Lleida, la mandarina, que viene ahora mismo de fuera, el pomelo rojo, los limones, la naranja de zumo de Santa Margarita, que tiene mucho zumo y poca pulpa, las cerezas, el melón que ya es español, la sandía y el aguacate también español, y los plátanos siempre de Canarias. Boniato, tomate pera, tomate rama, para cocinar, la judía...

Preguntabas antes si tenía algo exclusivo, pues mira, sí: la miel de Ourense, porque yo soy de Verín y la traigo de allí.

Siendo de Verín ¿cómo terminaste aquí, en el Mercado de As Conchiñas?

Por trabajo. Yo estudié Medio Ambiente, cuando acabé ya venía la crisis, yo estaba en Vigo y me surgió trabajo de camarera en Coruña. Estuve un año trabajando de camarera y ya llevo aquí diecisiete años. Me encantó A Coruña, el primer día, paseando por Los Cantones, les dije a mis padres “Yo me quedo aquí”.

¿Y en este puesto del Mercado?

Voy a hacer cinco años en Octubre.

¿Cómo has pasado todo el tema de la pandemia, cuando el confinamiento, que érais los únicos que estábais abiertos?

Pues al principio muy mal. Hubo un primer momento en que se vendió mucho, porque la gente no sabía qué iba a pasar. Cuando nos confinaron hubo mucha incertidumbre. Estábamos sin mascarillas, ibas a las farmacias y no había mascarillas, no había gel, venía la gente y tú estabas sin protección ninguna. Yo hubo un momento que me planteé si seguir o no, porque información no teníamos de lo que estaba pasando, entonces ¿hasta que punto te vale la pena seguir trabajando si a lo mejor pones en riesgo tu salud? Pero luego venía la gente y te decía “gracias por estar aquí”. Y seguí adelante. En el momento, como no parabas de trabajar no te dabas cuenta, pero cuando llegabas a casa, te entraba la preocupación por estar trabajando sin protección.

¿Has notado que haya habido un cambio de hábitos de consumo en la gente?

Sí, la gente que vino porque le daba miedo ir al supermercado, que no habían venido antes, sí que sigue viniendo aquí. Porque le gustó el producto que hay en el Mercado, además te lo dicen.

¿Cómo ves el futuro?

Yo creo que bien, comer tenemos que comer, la gente está buscando un producto mejor, se cuida más la alimentación, teniendo un buen producto seguiremos dando atendiendo a nuestros clientes. El problema son los horarios de trabajo pero ya estamos con el servicio a domicilio, hay venta online, yo estoy en vaidemercados.gal en el área de Coruña. El futuro es incierto económicamente pero para todos, ahora a este sector, como comer tenemos que comer, yo creo que no le va a afectar mucho, pero bueno, lo que nos va a venir nos va a afectar a todos.

Pues salud y buenos alimentos.

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