Opinión: Alejandro Marcó del Pont

Dios salve a la pandemia

“Dicen que se han perdido los valores, muchos piensan que están ahí pero se esconden, para que los ricos no los compren.”

Los mercados y las calificadoras

Es extraño, pero todo lo que tiene que ver con economía se suele exponer como algo técnico, obscuro, retorcido, incomprensible, y cuando no se hace de esa forma, resulta ser un asunto natural o indiscutiblemente exacto.

Las calificadoras de riesgo

La carta tenía un tono formal, educado y amistoso. Moody’s Investors le informaba al gigante alemán de seguros Hannover Re que había decidido calificar su salud financiera sin costo alguno. La misiva dejaba entrever que seria del agrado de la calificadora que en un futuro cercano la compañía de seguros contara con sus servicios.

El modelo de fraude inocente

Aunque todo lo demás falle, siempre podemos asegurarnos la inmortalidad cometiendo algún error espectacular. (J. K. Galbraith)

No es lo que parece

Si piensas que a nadie le importa si estás vivo, trata de saltear por un par de meses el pago de una deuda (John Belushi)

Deuda de género

Como en la actualidad todavía encontramos personas que creen que la Tierra es plana o que las vacunas nos pueden magnetizar en cualquier bar por elementos de control elaborados con nanotecnología, lugar de trabajo o cena familiar; también encontramos a quienes dan por inexacta, falaz e inclusive mentirosa la realidad de la brecha económica segmentada en género.

Deuda pública, mercado de capitales y el FMI

Macri y la deuda pública Imagen de Nicolás Eduardo Feredjian
El generoso crédito otorgado por el FMI al gobierno de Cambiemos si bien tuvo la finalidad inmediata que Macri no pierda las elecciones, la mediata es condicionar a la economía Argentina y,  la de largo plazo es que la subordinación sea para siempre

La leyenda del déficit

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Lo que da problemas no es lo que sabemos, sino lo que creemos saber con certeza y no es verdad (Mark Twain)

La depresión permanente

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"La manera más segura de doblar tu dinero es unir los dos extremos del billete y guardarlo en tu bolsillo" (Kin Hubbard)