Hipnodoncia (parte 2)
La HIPNODONCIA es una herramienta complementaria de la Odontología que se basa en la Hipnosis clínica y permite que el paciente entre en un estado de relajación y concentración, disminuyendo su sensibilidad al dolor y su temor a los procedimientos dentales en general.
¿Cómo se realiza?
En diferentes fases:
- Inducción: el odontólogo guía al paciente hacia un estado de relajación mediante la respiración y la sugestión verbal.
- Profundización: se emplean técnicas como la visualización guiada para reforzar la hipnosis.
- Sugestión terapéutica: se dan instrucciones para reducir la ansiedad y la percepción del dolor.
- Mantenimiento: durante el procedimiento, el odontólogo refuerza la relajación y mantiene al paciente en un estado de calma y tranquilidad.
- Salida de la Hipnosis: se devuelve al paciente a un estado de conciencia normal de forma progresiva, asegurándose de que se sienta cómodo y sosegado.
Resultados esperados y beneficios
La realización de una o varias sesiones hipnóitcas se traducen en:
- Menos ansiedad y miedo. Los pacientes se sienten más tranquilos durante el tratamiento.
- Disminución del dolor: se han descrito casos en los que ha llegado a minimizarse o evitar la necesidad de anestesia en ciertos procedimientos.
- Mayor cooperación: ideal para niños y personas con miedo al dentista.
- Recuperación más rápida: la relajación profunda puede ayudar a reducir el estrés posoperatorio.
- Menos fatiga post-consulta: al mantener el cuerpo relajado, se minimizan las tensiones musculares y el cansancio por estrés, miedo o ansiedad tras la intervención.
- Menor rechazo al tratamiento: los pacientes experimenjtan sesiones más placenteras y no abandonan el tratamiento no volviendo a las siguientes citas como así sucede en ocasiones en personas aprehensivas o con malas experiencias previas.
Temores comunes sobre la hipnosis (y por qué no son ciertos):
- Miedo a perder el control: muchas personas creen que quedarán bajo el poder del hipnotizador, sin embargo, la persona hipnotizada mantiene siempre el control y no hará nada en contra de su voluntad.
- Miedo a no despertar: se teme quedar “atrapado” en el trance. No obstante, la hipnosis no es un estado del que no se pueda salir; incluso uno puede salir por sí mismo cuando lo desea.
- Miedo a revelar secretos: Se cree que bajo hipnosis se confiesan cosas involuntariamente, poco menos que si del “suero de la verdad” se tratase, pero uno conserva el juicio y puede elegir qué decir o qué no, igual que cuando está despierto dado que, como ya expliqué, la persona mantiene la conciencia y del control de sí mismo en todo momento.
En resumen, la hipnosis es un estado natural de concentración profunda, no magia ni manipulación.
Pero… ¿qué dice la ciencia?
Numerosos estudios han demostrado que la hipnosis es efectiva en el control del dolor. Un artículo en el Journal of Clinical and Experimental Hypnosis reveló que los pacientes sometidos a hipnodoncia reportaron una reducción significativa del dolor, o que la hipnosis mejoró la tolerancia al dolor en un 60% de los casos analizados en un estudio sobre 200 personas.
Estudios con neuroimagen (resonancia funcional) parecen haber demostrado que la hipnosis produce cambios específicos en zonas cerebrales asociadas a la imaginación y a la percepción del dolor. Lo que refuerza el hecho de que la alteración de la conciencia bajo hipnosis no es mera relajación, sino un efecto real y medible detectado en el cerebro. Las evidencias científicas actuales indican que la Hipnodoncia como herramienta dental tiene un impacto real sobre la percepción del dolor y la ansiedad, e incluso puede reducir el uso de anestésicos farmacológicos. Es calificada como segura, no invasiva y con potencial “atraumático”, especialmente útil en pacientes sensibles o con fobias dentales. También parece comprobado que su eficacia varía y depende de la susceptibilidad individual requiriendo para su eficacia de profesionales formados.
De hecho, complementar la hipnosis con anestesia tradicional parece ofrecer los mejores resultados en términos de confort y reducción de fármacos, si bien, dependiendo del tipo de tratamiento, la prevención y terapia medicamentosa así como ciertos protocolos médicos son independientes de la terapia hipnótica y no pueden ser suspendidos o sustituídos por ésta.
Conclusión. Podemos concluir que la Hipnodoncia es una alternativa complementaria dentro de la terapia odontológica que mejora la experiencia en el consultorio dental. Con más formación y respaldo científico, esta técnica podría convertirse en una práctica más habitual en Odontología dado que la posibilidad de asistir a una consulta sin temor, más relajado o con mayor comodidad física y psíquica abre la puerta a un futuro donde esta especialidad resulte menos intimidante para la gran mayoría de nuestros pacientes. Si está interesado en esta alternativa complementaria al tratamiento dental no dude en consultarnos al respecto.