Xentes da Agra

Bego Tojo: una artista que nació y vive en el Agra

Nacida en la calle Maravillas, Bego Tojo es una voz inquieta de la pintura coruñesa. Tras décadas trabajando en el sector textil y formándose con grandes maestros, hoy vuelca su talento en su local de la calle San Sebastián.

Charlamos con ella sobre su obra y algunas pinceladas de su vida.

Bego Tojo: una artista que nació y vive en el Agra
Bego Tojo
Bego Tojo

Entrar en el espacio de Bego Tojo es acceder a un lugar de trabajo real. El local está claramente dividido: por un lado, el taller donde imparte clases y, por otro, su estudio personal. Allí, entre bocetos y libros, se encuentran cuadros que capturan instantes, donde Bego se revela como ese “volcán contenido” que define su personalidad: serena por fuera, pero en constante ebullición creativa por dentro.

Una vocación forjada en la fábrica

Bego es hija del barrio de toda la vida. “Nací en la calle Maravillas, me crié aquí y prácticamente no he salido de aquí”, nos cuenta. Su historia es la de una vocación incombustible que supo convivir con la realidad laboral. Durante muchos años trabajó en la administración del sector textil, pero reservando siempre sus ratos libres para el arte.

Se formó en el estudio del maestro Pedro Bueno, quien tras ver su evolución le dio el empujón definitivo: “A los 30 años me dijo que tenía que volar sola, que buscara mi propia línea porque allí tenía mucha influencia suya”. Así, Bego comenzó su andadura independiente, buscando una libertad de expresión que la llevó a su primera exposición individual en la Asociación de Artistas.

Investigar para no repetirse

Bego se define como multidisciplinar. No se conforma con lo aprendido; su motor es la experimentación constante:

Técnicas variadas: Domina el collage, el grabado y el dibujo, pero le apasiona hibridar la fotografía con materiales como redes, telas o cartones.

Cianotipia y reciclaje: Recupera técnicas del siglo XVIII como la cianotipia (imágenes en azul) y emplea materiales sugerentes, como bolsitas de té usadas, para crear transparencias y capas de luz. “Trato de que la persona que mira la obra vaya descubriendo qué hay detrás, como si fuera un puzzle”, explica.

Romper lo académico: Aunque posee una base técnica sólida, disfruta desfigurando la realidad. “Si hago un dibujo muy académico, trato de romperlo —quizás añadiendo un trozo de papel donde debería seguir la línea— para provocar una pregunta en quien mira”.

Un espacio vivo en la calle San Sebastián

Tras cerrar su etapa en la industria textil, Bego dedica hoy su tiempo íntegramente al arte. Comparte un amplio local con el artista Luis Mazorra, un espacio que se ha consolidado como un pequeño foco cultural para el barrio.

La organización del espacio refleja su método de trabajo: una zona destinada al taller, donde imparte clases de dibujo, pintura y grabado a sus alumnos, y donde se organizan encuentros con otros creadores; y otra zona para su estudio personal, su refugio creativo. “Por las mañanas compartimos el espacio común y por las tardes me retiro al mío personal”, comenta, subrayando el equilibrio entre su labor docente y su faceta de producción propia en espacios diferenciados.

Humanidad y compromiso coruñés

Bego Tojo ha sido una figura clave en el asociacionismo artístico de A Coruña, ejerciendo como vicepresidenta y tesorera de ARGA durante 12 años. Pese a este bagaje, mantiene una humildad absoluta y una disposición constante para colaborar en causas sociales.

Muestra de ello fue su reciente participación junto a diversos artistas en el Nonviolencia Activa Fest, un evento organizado por la asociación Mundo Sen Guerras e Sen Violencia que se realizó en el mes de febrero en las instalaciones del Ágora.

“El arte me aporta felicidad y paz. Cuando estoy aquí, el tiempo desaparece”, confiesa. Para Bego, su obra funciona como una invitación selectiva: “Abro la puerta, pero la vuelvo a cerrar un poquito”. Es ese juego de mostrar y velar emociones lo que otorga a sus cuadros, especialmente a sus figuras femeninas, esa característica fuerza contenida.

Mirando al futuro

A pesar de los constantes encargos particulares de quienes buscan su estilo inconfundible, Bego tiene un deseo claro: mayor visibilidad para el talento local. “Me gustaría que no hubiera tantos requisitos burocráticos para acceder a las salas públicas. Tres años de espera para exponer es demasiado tiempo”.

“Mi objetivo actual es dar visibilidad a mi obra, expandiendo su alcance dentro y fuera de A Coruña.” 

Mientras tanto, el Agra del Orzán tiene la suerte de contar con ella. Una vecina trabajadora que, desde la calle San Sebastián, sigue demostrando que el arte de calidad nace de la constancia y de una mirada que nunca deja de escuchar lo que ve.

  • Ubicación: Calle San Sebastián (Agra del Orzán).
  • Espacios: Taller de formación y estudio de creación propia.
  • Servicios: Clases de dibujo, pintura y grabado. Realización de obras personalizadas por encargo.
  • El matiz: Entre sus materiales de trabajo conviven libros de arte y de filosofía, reflejando un proceso de introspección antes de siquiera tocar el pincel.

Bego Tojo: una artista que nació y vive en el Agra