cultura

“A veces”, testigo de la maduración de Planète Sauvage

Planète Sauvage  presenta una sesión en directo con su canción “A Veces”, donde despliegan la apuesta creativa más madura del proyecto.
“A veces”, testigo de la maduración de Planète Sauvage
Planète Sauvage
Planète Sauvage

¿Qué secreto comparten Cuba y Malpica? Quizás tú no lo sabes, pero sí. Entre las olas del Atlántico, estas dos tierras marcadas por el mar llevan tiempo compartiendo susurros cuando nadie mira. Una brisa salada que reúne dos ecos para desembocar aquí, en la Herculina, en forma de notas musicales entre la mística y el futurismo.

No pretende ser esto un jeroglífico; solo hablo de las tierras que han conformado el carácter de este grupo radicado en A Coruña. Planète Sauvage, homónimo del clásico de culto de la animación franco-checoslovaca, une ambas costas que, aunque estéticamente distintas, comparten ese “no sé qué” indómito, en fin, salvaje. También une dos talentos radicales: el de Darío Pérez y Cecilia Burillo.

 

 

 

Radicales, digo, pues son dos locos de la música, dos melómanos de firme, multiinstrumentistas ambos y dispuestos a traernos las melodías «del otro lado». Pero ¿de qué otro lado? ¿Dónde está ese sitio? Yo, que los he escuchado en directo, quiero visitar ese lugar que suena a música atmosférica, con algo de surrealismo y mucha piel para erizarse.

Darío es uno de esos músicos con manos mágicas, capaz de arrancarle a la guitarra su propia voz para que cante, llore y te acaricie… —y vaya si lo hace cuando él la toca—. También al piano, o incluso a ambos instrumentos a la vez, a base de trucos de prestidigitador que te hacen flotar. Cecilia, por su parte, da igual lo que toque: su chelo, el sinte o el mismo suelo con los pies… simplemente es de esas genias a las que la música transporta y transforma, atravesándola hasta convertirla en un canal que se estrella en tus oídos para hacerte salir del cuerpo.

Juntos conforman el refugio perfecto para cuando, tal y como dicen, «no se siente bien la piel en la que habitamos, cuando queremos huir del yugo normativo, del cansancio, de la algoritmia y del infinito contenido…» y hacerlo mediante «la visceral obra de la creatividad».

Sensibilidad lisérgica, delicadeza psicodélica, una utopía construida a base del entrelazamiento cuántico de texturas sonoras: eso y mucho más es Planète Sauvage, que hoy lanzan esta sesión que, en sus propias palabras, «es testigo de la maduración de la canción ‘A Veces’ y de nosotros como artistas y proyecto. El único otro registro que existe de ella es del mismo día en el que se terminó de componer (podéis encontrarla en el maravilloso proyecto ‘En Vilo’. Sin duda, se puede tratar esta sesión como nuestra segunda carta de presentación».

“A veces”, testigo de la maduración de Planète Sauvage