Los Mallos en el alma: recuerdos de un barrio que ayudé a construir y la pena de verlo deteriorarse

Estas fechas son fiestas de sentimientos de recuerdos de buenos deseos, sobre todo, cuando como es mi caso, estás en la última etapa vital .

Otoño
Otoño

No puedo evitar que mi mente viaje a mediados de los años 60 cuando un joven ex-seminarista llega a Los Mallos que era mitad aldea, mitad barrio de ciudad. 
Primera acción: alquilar un bajito en la calle San Luis y reunir a los niños para trabajar con ellos, pues no tenían ningún cole. 
Esta pequeñísima semilla da origen: primero, al colegio Atenea (se notaba mi estudio del griego) y más adelante al Colegio Los Mallos, por el que pasaron unos dos mil alumnos.
Además del colegio, en mi quehacer por Los Mallos estuvo la Academia Teyva, donde preparábamos oposiciones y cultura general a adultos. 
La etapa de presidente del Centro Social Sagrada Familia es una época muy recordada por mí y muy agradecida. Se hizo un buen trabajo con un equipo estupendo de personas .
Recuerdo también mis pinitos en política presidiendo un grupo de la UCD y del CDS. Creo que fue la única acción que no se hizo por y en Los Mallos. 
La fundación de DISTRITO MALLOS asociación de comerciantes con mi queridísimo Carlos (el de Calzados Yolanda) es una de las tareas realizadas que más me llenan de orgullo y he de agradecer a Alba la actual presidenta lo bien que está pilotando la asociación. Gracias. 
Desde aquella primera acción han pasado algo mas de 60 años. Las cosas realizadas han sido muchas; no se trata de hacer un memorándum lo importante es haber tenido la suerte de dar con un barrio estupendo, con unas personas fantásticas. Me he sentido muy querido por ex-alumnos, amigos, colaboradores. 
Estos dos últimos años han sido duros, muy duros, y he de reconocer que mi queridísimo Los Mallos ya no es lo que era. La droga, la suciedad, la toma de algunas calles por personas que no nos son gratas, están deteriorando nuestra convivencia.