DiversidArte

“El día de mañana vais a flipar”: El Langui

El festival de las artes inclusivas: DiversidArte, ha vuelto a A Coruña. La asociación Poten100mos organiza por sexto año consecutivo un evento dedicado a la inclusión social y artística de personas diversas. En esta ocasión han contado con un invitado de honor que no necesita presentación: El Langui, Juan Manuel Montilla.

“El día de mañana vais a flipar”: El Langui
El Langui int
El Langui

A. Garci, Marta Gª Cabrillas y Abel Gª Pantín

Juanma, El Langui, es una de esas personas que han marcado la vida de mucha gente con su trabajo. A principios de los años 2000 El Langui y Gitano Antón formaron La Excepción, un grupo de rap que reventó las listas de éxitos y que sonó en los reproductores de media España. Las letras de crítica social teñidas de humor, su original estilo calorro y dos personalidades arrolladoramente carismáticas conquistaron al público y a la crítica y les colocaron con rapidez como referentes del rap español.

El Langui continuó su carrera junto al grupo y en solitario. También ha destacado como actor. Protagonizó “El truco del manco” y ganó dos goyas: Como mejor actor revelación y a la mejor canción por “A tientas”. También ha participado en otros filmes como “Torrente 4”, “Fuga de cerebros 2” o “Que baje Dios y lo vea”. Una carrera llena de éxitos en la que jamás ha olvidado su papel inspirador. El Langui nació con parálisis cerebral, pero nada ha podido paralizar sus sueños, sus ambiciones ni su lucha contra las barreras que otros pretenden imponer en las vidas de las personas con diversidad funcional. “El día de mañana vais a flipar”: Se decía a si mismo cuando tenía que sufrir la discriminación, la lástima o las miradas prejuiciosas de los demás. Y vaya si fliparon. Su mensaje ha sido siempre muy claro: “Con esfuerzo y actitud todo se puede…. Solo tienes que buscarte tus mañas.”

¿En qué momento te diste cuenta de que lo que hacías tenía valor, más allá de las etiquetas que te habían puesto a lo largo de la vida?

En el momento en el que veía que, cuando me ponía a rapear lo que había escrito en mis cuadernos, el corrillo de amigos asentían con la cabeza, movían la cabeza, les gustaba, me pedían que volviera a rapear eso. Ahí es cuando dije: “Hostia, esto tiene valor, a la gente de mi entorno le gusta.” Es verdad que la gente de mi entorno no solíamos dorarnos la píldora, éramos muy críticos en nuestro grupo de amigos. En cuanto vimos que nuestro grupo de amigos ponía la oreja, meneaba la cabeza y querían volver a escuchar esa maqueta o que volviéramos a rapear… Ahí fue cuando supe que era por ahí, que tenía valor y que funcionaba.

Esto muy a los comienzos. Tengo 41 años y te estoy hablando de cuando tenía 17 o 15. Luego ya el resto: Cuando haces un trabajo confías en tu trabajo, en tu potencial, en lo que haces y ves la aceptación y sabes que coge un valor, que tiene un valor… Pero si hablamos de los comienzos, eso. Cuando empezaba a escribir y borraba, volvía a reescribir y borraba. Grababas ahí, en un doble pletina de tu casa y los colegas lo escuchaban, pero era un poco como: “Bueno, pues vamos a jugar…” o “Vamos a escuchar el disco de Public Enemy”.

Cuando hacías algo que ya empezaba a tener forma, estilo propio, un contenido y una seña de identidad personal; era cuando ya ellos mismos lo volvían a poner. Ostras, estamos de acampada y tenemos un montón de discos. Estamos escuchando de todo: rap, flamenco, rock… y están poniendo nuestra maqueta… Nuestros propios colegas han vuelto a poner la canción.

“El acceso al arte y la cultura crea mentes crípticas, individuos libres. El consumo del entretenimiento basura nos desactiva de la realidad”: dices en tu tema Encadenados… ¿Estamos ya viviendo en la Matrix? ¿De qué manera podemos reconectar con nosotros y volver a la realidad?

Soltando todo. Dejando lo que tenemos delante para fijarnos en lo que tenemos a los lados. Al final estamos todo el día conectados. Yo he llegado y he estado todo el rato grabando con el móvil y hasta que habéis chutado la primera pregunta y no he subido mi movida, no os he mirado a los ojos. Soy el primero que lo estoy haciendo y yo me doy cuenta de ello. Intento aprender de lo mismo que estoy diciendo. Estamos todo el rato tropezando en la misma piedra. Entonces es eso: Intentar desconectar total y conectar con tu alrededor sin tecnología de por medio. Yo pienso que esa es la clave.

¿Qué le pasa a la sociedad cuando de repente desconecta? Voy a desconectar un poco, me voy el fin de semana al campo y voy a estar sin tele ni aparatos… Bua, todo es flower power. Madre mía, qué gusto y hemos conectado…

Cuando tú comenzaste en el mundo del rap, el panorama musical del HipHop era muy distinto. ¿Cómo lo ves ahora?

Ahora hay muchos más medios. Cuando hay medios y no tienes la necesidad, para salir a la palestra y que te escuche el resto, de depender de una radio, una multinacional o una televisión… Solo abres el ordenador y lo subes a Youtube… Es diferente. No se puede decir que sea más fácil porque hay mucho y ¿Cómo llega lo tuyo al de en frente cuando hay tanto subiendo?. Nosotros no teníamos medios. Tenía que venir una compañía y apostar por ti. Para que apostaran por ti tenías que destacar o que ellos lo vieran.

Era complicado porque no teníamos medios y ahora es complicado porque hay muchos… Hay tantos que se puede perder un poco. Son tiempos diferentes. El que ha empezado antes siempre va a añorar lo de antes. Yo creo que te puede gustar un estilo u otro estilo, pero todo complementa a todo. Lo que nosotros hicimos en su día ayuda a lo que se está haciendo hoy y lo que están haciendo hoy otros chicos va a ayudar a las siguientes generaciones. Una generación no es mejor que otra: son diferentes y todas se complementan.

Y claro, yo escucho lo que hay. Intento ponerme al día. Si no es por mí es por mi chiquillo que tiene 15 años y escucha. Si algo se me pierde ya el chiquillo me está diciendo: “¿Has escuchado esto?”.

¿Hay algo más real que ser padre? ¿Cómo ha cambiado tu forma de ver el mundo el hecho de formar una familia?

Es que es real, lo tienes ahí. Eso, al final, lo que te da o lo que te tiene que dar es el último paso para hacerte maduro, para asumir toda tu responsabilidad, para asumir que pasas a un segundo plano y que ya no eres el prota. Ellos te van dando respuestas a preguntas… A preguntas de la vida en general y que ellos te van haciendo a cada acción, a cada situación que va ocurriendo. Los jóvenes, los chiquillos y chiquillas, aprenden más de lo que ven que de lo que les dices. Tú puedes estar todo el rato diciéndoles lo que está bien y lo que está mal y dándoles monsergas que ya no aceptan, porque a cierta edad ya no aceptan las monsergas, pero sí ven y se quedan con lo que ven. Y nosotros vamos aprendiendo y nos van dando respuestas.

 

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