Democracia Coruñesa renueva su cúpula con un proyecto centrado en los barrios y la identidad local
La formación coruñesista apuesta por una "oposición constructiva" de cara a las municipales de 2027.
Miguel Ángel Rosende revalida su presidencia al frente de un equipo que combina veteranía y nuevas caras. La formación denuncia el "abandono institucional" de la ciudad y promete soluciones para los barrios.
Una ejecutiva con sello técnico y político
Democracia Coruñesa (DCO) presentó esta semana su nueva Junta Directiva, un órgano renovado que mezcla experiencia política y perfiles técnicos para afrontar el reto de las elecciones municipales de 2027. Bajo la presidencia de Miguel Ángel Rosende Suero —quien repite en el cargo—, la formación incorpora al abogado José Antonio Astray Chacón como secretario general y al economista Manuel Ramón García Barreiro como tesorero. Destaca también la llegada de Manuel Ángel Domínguez Vázquez, exnúmero dos de Unión Coruñesa, como coordinador.
Rosende, en un discurso contundente, aseguró que la reactivación de DCO responde a la demanda de vecinos que se sienten "huérfanos de políticos que defiendan A Coruña y sus barrios". Criticó duramente la "inacción" del gobierno local y advirtió: "No gestionaremos el declive; impulsaremos un proyecto ilusionante".
Tres ejes: barrios, transparencia e identidad
La formación se define como una "oposición constructiva": combinará la denuncia con propuestas concretas. Sus prioridades son claras:
- Recuperación de barrios: Planes específicos para paliar el deterioro urbano.
- Gestión eficiente: Exigencia de transparencia en el uso de fondos públicos.
- Defensa de la identidad coruñesa: Rechazo a políticas centralistas que, según DCO, "diluyen el carácter local".
"Estaremos en la calle escuchando a los vecinos. La política debe servir para resolver problemas reales", subrayó Rosende.
Un llamamiento a la participación
El acto de presentación cerró con una invitación a la movilización ciudadana. DCO busca capitalizar el malestar por la "desatención" a cuestiones cotidianas —como el mantenimiento de espacios públicos— y posicionarse como alternativa al bipartidismo local.
Contexto: La renovación de DCO llega en un momento de reconfiguración política en A Coruña, donde partidos locales intentan ganar terreno frente a PP y PSdeG. Su discurso, centrado en el municipalismo práctico y la reivindicación identitaria, busca conectar con un electorado desencantado.