Arte

Peculiar, un espacio de libertad

“ La cultura legítima es, ante todo, una toma de posición”.

—Pierre Bourdieu

Peculiar, un espacio de libertad
Verónica Vicente y Pilar Romero
Verónica Vicente y Pilar Romero

Espacio Peculiar es un oasis .

Una anomalía fértil.

Un acto poético que sucede en la mitad del declive de un modelo de vida —el mercado como lugar social— para proponer otro tipo de encuentro: uno que no se basa en la compra, sino en la contemplación; no en el intercambio económico, sino en el simbólico.

Hay obras que no necesitan discurso: se instalan en el cuerpo, en el paisaje, en el hueco de lo que ya no está. O lo está a medias.

Allí, en ese rincón de Oleiros, donde ya no hay bullicio de carne ni de rosquillas, donde las charcuterías bajaron la verja, hay un espacio que se llama Peculiar y que es peculiar. Porque en vez de vender jamón, se hace preguntas y regala posibles respuestas.

En este puesto del mercado, Verónica Vicente presenta su instalación “Donde la rama insiste”, comisariada por Pilar Romero, que, atención, trabaja actualmente en el Guggenheim. Ese detalle lo cambia todo. Porque esta no es una “iniciativa local simpática”. Es una toma de posición. Una forma de decir que la legitimación del arte no tiene por qué pasar siempre por el museo.

Y esa imagen, habla sola: Verónica y Pilar posan ante la instalación hecha de ramas abrazadas por tela, y justo al lado, una charcutería cerrada.

La escena no es casual. Es una coreografía social. Un montaje de símbolos. Un diálogo entre lo que se va y lo que podría ser.

Verónica Vicente y Pilar Romero 2
Verónica Vicente y Pilar Romero

Entre lo frágil y lo resistente

El artista lleva un tiempo reflexionando sobre la identidad, lo propio y lo artificial, el corsé que trata de contener la libertad. La instalación de ramas, recogidas cerca de Tomiño, de donde es, por el propio artista, también puede ser la metáfora de la contención.

La libre asimetría vegetal es contenida por una tela cruda. Una propuesta de límites desde lo humano que se impone a lo orgánico. ¿Qué es la identidad? Parece preguntarse la artista, el origen de las ramas, el lugar de procedencia o la tela que las trata de contener. Es lo deliberado o lo casual, la propia idea de responder a esa pregunta por parte de Vicente es quizás más identitaria que el propio azar de las formas.

Y sí, como decía Pierre Bourdieu, el arte es también eso: campo de fuerzas, lugar de disputas, espacio donde se juegan poder y legitimidad.

El sábado, día de la inauguración, entre el público, estaban los artistas Héctor Francés, que reclamaba más apoyo institucional para poder vivir del arte y Enrique Lista, filosofando sobre el artista que por trabajos encargo, “como en el barroco -apuntaba Lista- donde el arte solo podía existir gracias a mecenas, la iglesia, que surge del Concilio de Trento para el que hay que elaborar una imaginería que apunta la doctrina recién impuesta. Y me termino preguntando si toda libertad creativa es entonces una falacia, porque sólo puede ser libre el que tiene otra forma de vida, y el que vive del arte es necesariamente alguien sujeto a los vaivenes del mercado.

Por eso insisto:

Lo que ocurre en Perillo no es “una exposición alternativa”.

Es una propuesta estética, política y territorial .

Un lugar donde el arte, literalmente, insiste en brotar .

Peculiar, un espacio de libertad