Comercio de barrio

John Jairo Benavides: el Ingeniero de Caminos que se convirtió en solucionador del barrio

Llegar a un país nuevo nunca es fácil, y menos aún cuando lo haces con tus hijos y dejando atrás una vida consolidada. John Jairo Benavides, ingeniero de caminos en Colombia, vivía una vida cómoda y segura. Sin embargo, por motivos de seguridad muy serios, decidió emigrar. Hace tres años y medio, Jairo llegó a España en busca de un lugar seguro donde vivir y desarrollar su proyecto de vida.
John Jairo Benavides: el Ingeniero de Caminos que se convirtió en solucionador del barrio
John Jairo Benavides
John Jairo Benavides

Su llegada fue una auténtica travesía: primero Madrid, luego Vimianzo y finalmente A Coruña, siguiendo los trámites para regularizar su situación. “Fue muy duro”, recuerda. “Dejar mi trabajo, mi seguridad, mi vida acomodada, y empezar prácticamente desde cero… es una experiencia que te cambia”. Su formación y experiencia profesional eran extensas, pero aquí tuvo que adaptarse a nuevas normas, leyes, sistemas burocráticos y una manera distinta de trabajar. Todo era aprendizaje: desde cómo se gestionan las obras hasta cómo funcionan los permisos y regulaciones.

Durante los primeros meses, Jairo observaba, caminaba y tomaba autobuses por la ciudad. Cada trayecto era una oportunidad para entender cómo funcionaba la sociedad, cómo se organizaban los barrios y qué necesidades tenían los vecinos. “Uno aprende mucho sólo observando. Caminábamos por A Coruña y veía qué faltaba, qué se necesitaba. Vi una oportunidad de que podía ofrecer soluciones para cosas que a veces parecen pequeñas, pero que para la gente son esenciales: un grifo que gotea, una puerta que no cierra, un mueble que necesita montaje o ajuste”

Esa capacidad de resolver problemas prácticos no le era ajena. Su experiencia le enseñó que muchas soluciones no requieren un gran presupuesto, sino habilidad, organización y compromiso entonces nace la idea de T lo arreglo.

Pero la vida le puso una prueba aún mayor: un accidente grave lo llevó al coma. Fue atendido por los profesionales del CHUAC, quienes le devolvieron la vida. Durante esos días, aunque no podía hablar, pensaba. Fue en ese tiempo que se consolidó la idea de su empresa.

“Pensé en lo que quería hacer, y cómo se llamaría  y empecé por registrar el nombre y logo como marca nacional ‘Tloarreglo’. Porque eso es lo que ofrecemos: soluciones reales para las necesidades de los vecinos”.

Así comenzó “Tloarreglo”, un proyecto que combina profesionales de distintos oficios: fontanería, albañilería, pintura, montaje de muebles, mudanzas, organización de espacios... La filosofía es simple pero poderosa: ser solucionadores de las necesidades de los vecinos, acompañando a cada cliente desde la primera llamada hasta que su hogar u oficina queda completamente lista. “Cada trabajo es una oportunidad para demostrar que se puede confiar en nosotros”, dice Jairo.

Una mirada hacia la sostenibilidad

Jairo también apuesta por la economía circular. Muchos objetos que otros desecharían, como muebles o sillas, reciben una segunda vida útil, e incluso una tercera si es posible. Los materiales que ya no sirven se reutilizan para otros fines, evitando que terminen en vertederos y reduciendo la extracción de recursos naturales. Para él, la sostenibilidad no es solo un ideal: es parte de su trabajo diario y de su compromiso con el planeta.

Crecer con confianza y cercanía

El crecimiento de “Tloarreglo” ha sido gracias al boca a boca de los vecinos. Cada trabajo realizado con cuidado y profesionalidad refuerza la confianza de quienes lo contratan. La empresa ha hecho muchos trabajos en el barrio, arreglar un grifo, pintar una habitación, rellenar el agujero en una pared, poner una lámpara, montaje de carpas y stand para eventos de la asociación de comerciantes DM, pequeñas mudanzas, reparto a domicilio a floristerías y a otros negocios, etc. “Los vecinos ya nos conocen y nos recomiendan”.

Superando barreras y adaptándose al entorno

El español que Jairo hablaba no siempre coincidía con los términos locales. Palabras como “alicatar” o “water” no eran familiares al principio, y hubo que aprender y adaptarse. Pero su capacidad de observación, paciencia y determinación le permitió superar estos retos y entender cómo funciona la vida cotidiana en A Coruña.

Además, Jairo sabe coordinar a su equipo con precisión. Cada profesional atiende a tiempo su papel y lo debe dejar impecable.

Un ejemplo de resiliencia y humanidad

Hoy, Jairo y su equipo se hacen un nombre y un espacio en el barrio.  La empresa es mucho más que un negocio: es un servicio cercano, humano y responsable, que busca hacer la vida más fácil a quienes confían en ellos.

“Nuestro objetivo es dar soluciones reales, con compromiso y responsabilidad. Todo lo que hacemos, desde un arreglo pequeño hasta una reforma completa, lo hacemos con todo el corazón, porque cada cliente merece lo mejor”.

El futuro de “Tloarreglo”

Jairo sueña con expandir su empresa más allá de A Coruña, llevando calidad, confianza y cercanía a otras ciudades de España. Pero siempre con la misma filosofía: ser un apoyo confiable para los vecinos, solucionar sus problemas y contribuir al cuidado del medio ambiente.

La historia de Jairo es la historia de un migrante que no se rindió, que comenzó de cero y que convirtió su experiencia en un servicio útil para toda la comunidad. Su vida es ejemplo en el que inspirarse, adaptación ante las dificultades, creatividad, humanidad... y su proyecto demuestra que, con esfuerzo y visión, se puede dar la vuelta a cualquier adversidad.

“Siempre estamos aquí, listos para ayudar. Cada arreglo es una solución, y cada vecino satisfecho es nuestra mejor recompensa”.

Jhon Jairo nos dice “ me siento muy agradecido por la acogida que me han dado en Galicia y en particular en A Coruña. Gracias por confiar en nosotros”.

John Jairo Benavides: el Ingeniero de Caminos que se convirtió en solucionador del barrio