Comercio de barrio
Fernando Vázquez: del mar de Perú a los móviles de A Coruña
Hola, Fernando. Muchas gracias por recibirnos. La primera pregunta es obligada: ¿Cómo has llegado a A Coruña?
Fernando Vázquez: ¡Hola! Un placer teneros por aquí. Pues mira, llegamos a A Coruña con la intención de… bueno, mi mujer tenía un trabajo aquí, fijo, en una residencia de ancianos. Yo venía de un accidente en la mar que me dejó con una incapacidad, así que aproveché la oportunidad para montar mi propio negocio aquí.
¿De dónde vienes originalmente?
Yo soy peruano, de Lima. Llevo ya 24 años aquí en España.
¡24 años es mucho tiempo! ¿Cómo decidiste venir a España?
Pues sí, 24 años ya. Fíjate que yo en Perú era camarero y barman en Miraflores, en Barranco, zonas turísticas de Lima. Me metí en el ejército a los 18 años, el servicio militar obligatorio entonces. Cuando terminé, en el ámbito laboral mi destino eran trabajos de seguridad, pero mi intención siempre fue ganar dinero. En los restaurantes turísticos se ganaba muy bien con las propinas, pero la competencia fue creciendo y los ingresos bajaban.
Un compañero me comentó que su cuñado trabajaba en Montevideo, Uruguay, en un barco. Yo pensé que sería un crucero, ¡pero no! Era un barco de pesca. Fue el peor trabajo que había escogido. Éramos unos novatos, el trabajo era muy pesado, todo a mano, las manos llenas de pinchazos por los anzuelos… Dije: “Esto no es para mí, en cuanto acabe la marea me bajo”. La primera marea duró tres meses y nos pagaron unos ocho mil dólares. Siendo un chaval, aquello era muchísimo dinero. Pensé: “¿Por qué no aguantar más este trabajo?”. Así que aguanté un año.
Y de ahí, ¿cómo llegaste a España?
Después de ese año, fui a ver a mi familia en Perú. Y me encontré con una sorpresa (ríe con picardía, dejando la frase en el aire). Por aquel entonces, el barco tenía que venir a Vigo, a los astilleros Armon, para un mantenimiento del casco. Hablé con el armador y le dije: “Solo mándame el billete de ida, no el de vuelta”. Me preguntó por qué y le expliqué que no volvería a trabajar con él. Íbamos a cambiar a un barco inmenso, de 700 toneladas, ¡y el trabajo iba a ser muchísimo sin el sueldo adecuado! A los marineros españoles les pagaban tres veces más que a nosotros. Así que me dije: “¿Por qué no me quedo en España a trabajar, saco mis papeles y gano más?”. Y así fue. El barco llegó a Vigo un 23 de diciembre, justo para Navidad, y los marineros regresaban a Perú. Yo me quedé aquí. Regularicé mis documentos y empecé a trabajar en la mar española.
¿Qué se pescaba en tu barco cuando estabas en Sudamérica?
Pescábamos pez espada, el tiburón que aquí conocen como caella y también el marrajo, que es el tiburón azul. También el pez zorro, que tiene una cola muy larga, y el pez martillo, que se dejó de pescar porque es una especie en peligro de extinción.
¿Y cómo te ha recibido España? ¿Cuál es tu experiencia de vida aquí?
Estoy muy agradecido con España. Yo vine con la meta de trabajar. En cuanto me dieron el permiso de residencia, empecé a trabajar en la mar. Llevo casi 25 años en España y he cotizado 23 años a la Seguridad Social.
¿Cómo pasaste del mar a la reparación de móviles?
En la mar llevaba una vida muy sacrificada. Estábamos tres o cuatro meses fuera, mi último trabajo fue en Francia. En ese tiempo, el trabajo en el mar era muy complicado y los sueldos bajaban mucho. Yo ya sabía que no era algo para toda la vida. Por eso, estando en la mar, empecé a hacer cursos de reparación de teléfonos móviles. Sabía que había mucha demanda. No, no arreglaba móviles en el barco (ríe). Cuando llegaba a tierra, en los 15 o 20 días que estaba en Vigo, practicaba y reparaba teléfonos desde casa. Llevo muchos años estudiando y reparando móviles. Tenía muchísimos clientes en Vigo.
¿Y cómo surgió la idea de abrir la tienda aquí en A Coruña?
Conocí a un colega aquí en A Coruña que también tenía muchos clientes y había abierto su tienda. Él me animó: “Fernando, abre tu tienda, el negocio va muy bien, hay mucha demanda”. Y así surgió. Llevamos aquí con la tienda tres años.
Cuéntanos, ¿qué hacéis en Móviles Tecnicell?
Aquí nos dedicamos a la reparación de móviles, tablets y ordenadores. Siempre buscamos productos y accesorios de muy buena calidad para que los clientes queden contentos. Ofrecemos reparaciones muy rápidas. Por ejemplo, si tu teléfono se estropea hoy, la pieza la tenemos para mañana. Te lo llevas a casa, y al día siguiente nos lo traes; en dos o tres horas tu teléfono está reparado.
Además, no solo cambiamos pantallas o baterías. Hacemos reparaciones de placa base, incluso si el teléfono se mojó o tiene un corto. Trabajamos con un taller especializado sólo para eso. Si tienes un problema con tu móvil, tablet u ordenador, ¡aquí lo resolvemos todo! Si nos traes el teléfono por la mañana, por la tarde ya te estamos llamando para decirte cuál es el problema y cuánto costaría repararlo. Estamos formándonos continuamente, porque los teléfonos son cada vez más complejos y modernos. Por ejemplo, los últimos iPhone tienen problemas específicos, y nosotros estamos preparados para solucionarlos. También vendemos accesorios, todo lo que tiene que ver con las necesidades del móvil, tanto Android como iPhone
Ya para despedirnos, ¿quieres añadir algo más?
Agradecer a todos nuestros clientes por confiar en nosotros y a quienes todavía no nos conocen, que estamos encantados de recibirles.
Gracias