Xentes da Agra

El baile latino sin impacto llega al Ventorrillo

Adelaida Pittaluga lleva 15 años dedicada a la enseñanza del baile sin impacto, una disciplina centrada en el movimiento consciente, la movilidad y el bienestar físico.
El baile latino sin impacto llega al Ventorrillo
Adelaida
Adelaida

Profesional inquieta y creativa, su trayectoria abarca diversas disciplinas, aunque en esta ocasión pone el foco en un proyecto muy concreto y cercano: acercar el Baile sin impacto a su barrio, el Ventorrillo.

Vecina de la zona, Adelaida inicia este nuevo curso gracias a la colaboración de la Escuela Pasión Yoga, que le ha abierto sus puertas para desarrollar una propuesta pensada para todas las edades y niveles. Su objetivo es crear un espacio accesible donde el ejercicio se convierta en una herramienta de salud, disfrute y encuentro vecinal.

Este proyecto nace con una vocación clara: ofrecer en el Ventorrillo una actividad que combina movimiento, cuidado corporal y comunidad, guiada por la experiencia de una profesora que ha hecho del baile una forma de acompañar a otras personas en su bienestar.

¿Qué tiene este barrio que lo convierte en el lugar ideal para iniciar esta aventura de baile sin impacto?

El Ventorrillo es mi barrio y como vecina siempre he sentido que tiene una energía muy bonita, muy humana. Iniciar este proyecto aquí, junto a otras grandes profesionales de la Escuela Pasión Yoga, es casi una extensión natural de esa vida de barrio que es tan valiosa. El hecho de salir y encontrarnos para pasar un buen rato mientras mejoramos nuestra salud bailando, me parece un plan ideal.

Las clases son los miércoles de 10:30 a 11:30, ¿a quién te gustaría atraer especialmente con este horario y por qué?

Muchas personas están jubiladas, o tienen las mañanas libres en sus trabajos y buscan actividades que les aporten salud y bienestar. El baile sin impacto es muy recomendable porque cuida las articulaciones, mejora la coordinación y la memoria, y al mismo tiempo llena de alegría la mente y el cuerpo.

Más allá de aprender pasos, ¿qué experiencia quieres que vivan las personas que se acerquen a tus clases?

Quiero que vivan una experiencia de bienestar. Creo que el baile quita penas y soledades. Llevo 15 años comprobándolo. Además, el baile es sólo el punto de partida: lo que realmente ocurre es que se crea un espacio de encuentro, de risas y de confianza. Bailamos, sí, pero también socializamos, charlamos, nos tomamos un cafecito antes o después de la clase, y eso genera vínculos muy bonitos. 

¿Qué pueden esperar quienes se apunten a estas clases?

Pueden esperar alegría, movimiento y aprender sin presión ni juicio. Disfrutar del proceso es lo más importante. Bailaremos merengue, bachata, salsa, chachachá y mucho más, todo sin impacto y con pasos sencillos. También pueden esperar sentirse más ágiles, con mayor seguridad y mejor coordinación… y seguro que también podrán presumir un poco en reuniones familiares o en las fiestas del barrio cuando suene la música. ¿Bailamos?

El baile latino sin impacto llega al Ventorrillo