Comercio de barrio
Marcelo Filgueiras, el zapatero que mantiene viva la tradición en el Agra del Orzán
Cuando Marcelo habla de su oficio, le brillan los ojos como el primer día. “Empecé con 13 años con mi padre. Terminé la EGB y me puso a trabajar. Y me encantaba”, recuerda sonriendo.
La familia llegó desde Uruguay en 1982, buscando un futuro, y en los años 90 su padre abrió las primeras zapaterías del clan. Marcelo tenía apenas veinte años cuando decidió montar la suya: “Lo monté yo. Y mi padre después vino a echarme una mano… y aún hoy, con 81 años, viene todas las mañanas a saludar”.
La herencia familiar no está solo en las máquinas: está en el corazón del taller. Durante mucho tiempo el negocio se centró en reparar y restaurar, en devolver vida a los zapatos gastados por el camino —un trabajo fino, paciente y agradecido—. Pero lo que de verdad provoca mariposas en Marcelo es crear calzado a medida. Desde cero. Para pies únicos y reales, no para números estándar.
Cada día llegan al taller personas que no encuentran en las tiendas lo que sus pies necesitan:
- Un pie más grande que otro
- Un juanete rebelde
- Un empeine alto imposible
- Una plantilla ortopédica que no cabe en ningún sitio
“No hacemos plantillas ortopédicas —dice—, pero hacemos el zapato para que les vaya perfecto”.
Aquí no hay series ni dos zapatos iguales:
- Plantillas de suela, no de cartón
- Interiores de piel natural
- Pieles que respiran
- Hormas que se adaptan a cada curva del pie
“Hacer un par puede llevar dos o tres días. El problema no es el material: es el tiempo. Y el tiempo hoy es carísimo”, reconoce Marcelo, que pelea cada mes contra los costes, los impuestos y un mundo que va demasiado deprisa.
Pese a todo, su excelencia tiene sello: Zapatería Rodríguez es Taller Autorizado de Artesanía de Galicia —y eso no se regala—. Marcelo además está acreditado para formar y examinar a futuros zapateros, y cada año comparte su oficio con alumnado de Formación Profesional. Incluso ha participado en trabajos de gran visibilidad: hizo los zapatos que Cristina Pedroche lució en un especial de Navidad.
Y aunque su agenda es pura locura, sueña en seguir abriendo el taller a todos: “Me gustaría hacer cursos un viernes al mes, que la gente venga, vea cómo se hace un zapato y se enamore del oficio”. A ver si el tiempo, ese material tan escaso, se lo permite.
En su mesa nunca faltan encargos que cuentan historias: zapatos que vuelven a caminar, pies que vuelven a sentirse cómodos...
Y ahí sigue Marcelo: cosiendo, reconstruyendo, creando.
Haciendo que la tradición siga caminando en el Agra del Orzán.
Un oficio de los de antes, que —por suerte para A Coruña— todavía tiene futuro.
Zapatería Rodríguez
- Villa de Cee 1 (esquina Ronda de Nelle) – A Coruña
- Instagram: @zapateria_rodriguez
- YouTube: @zapateriarodriguez7179
- Web: zapateriarodriguez.com