Comercio de barrio

El Chico Frutería: aquí, tanto la fruta como el trato humano, son de calidad

Detrás de cada comercio de barrio hay una historia de valentía, y la de Luis Ernesto Araque Meléndez es una de las que dan vida a nuestras calles. 
El Chico Frutería: aquí, tanto la fruta como el trato humano, son de calidad
Luis Ernesto Araque en su frutería El Chico en A Coruña
Luis Ernesto Araque en su frutería El Chico en A Coruña

Este joven venezolano de 31 años llegó a Galicia hace seis años, justo antes de que el mundo se detuviera por la pandemia. 

Hoy, tras un camino de esfuerzo y aprendizaje, se ha convertido en una referencia para los vecinos bajo un nombre que nació de la propia voz del barrio: El Chico Frutería. De la informática, al corazón del barrio

Aunque Luis se formó en instrumentación industrial e inició estudios de ingeniería informática en su país natal, el espíritu emprendedor le viene de familia. Tras trabajar en hostelería y reparto, descubrió su verdadera vocación en la calle Barcelona, donde se inició en el sector de las frutas.

Durante un año y medio, no solo aprendió el oficio, sino que empezó a descifrar el paladar del cliente gallego. “Fui aprendiendo la demanda de lo que ellos necesitaban”, explica Luis, quien en agosto de 2024 decidió dar el salto y abrir su propio local en la calle San Leopoldo.

Sinceridad y vínculo: el secreto del éxito

Lo que diferencia a El Chico Frutería no es sólo la frescura de su mercancía, obtenida mayoritariamente en el Mercado Central de la Grela, sino la honestidad radical.

“Si una mandarina está agria, se lo digo al cliente antes de vendérsela. Prefiero que vuelva como un amigo a que sea sólo una transacción”, afirma con convicción.

Esta filosofía ha creado un vínculo familiar con los vecinos, quienes incluso lo impulsaron a crecer. Tras un año y tres meses en su primer bajo, se mudó recientemente a un local más amplio en la esquina de la misma calle, animado por sus propios clientes.

Mucho más que fruta

El Chico Frutería funciona como un “pequeño supermercado de esquina”. Además de hortalizas y frutas de temporada (priorizando siempre el producto nacional), los vecinos pueden encontrar:

  • Pan fresco diario: pan de Carballo y de masa madre.
  • Productos selectos: miel, dátiles de Túnez, ciruelas pasas y legumbres a granel.
  • Línea saludable: galletas y magdalenas cero azúcar.
  • Servicio a domicilio: pensado especialmente para personas mayores o pedidos pesados, sin coste adicional.

Un futuro con aroma a bizcocho

El espíritu inquieto de Luis no se detiene. El local original en San Leopoldo sigue bajo su gestión y pronto albergará un proyecto de repostería natural. La idea es transformar la propia fruta de la tienda en postres caseros, como bizcochos de naranja o tarta de queso con manzana, para que el barrio pueda disfrutar del producto de una forma nueva.

Además, la marca ya cuenta con una segunda ubicación en la zona del Ventorrillo, concretamente en la calle Alfredo Tella, 11, gestionada por su padre.

Un llamado a hacer comunidad

Luis aprovecha para invitar a todos a redescubrir las calles Andrés Gaos y San Leopoldo, zonas llenas de emprendedores valientes que “dan la cara” cada día. “A mí no me importa que no me compren, pero salúdenme”, dice con una sonrisa. En El Chico Frutería, el trato humano siempre va incluido en el precio.

Encuéntralos en:

• Local principal: Calle San Leopoldo 7 (esquina Andrés Gaos), Agra del Orzán.

• Segunda tienda: Calle Alfredo Tella, 11 (Zona Ventorrillo).

El Chico Frutería: aquí, tanto la fruta como el trato humano, son de calidad