Comercio de barrio

“Manuel Porca: una nueva mirada para Óptica Suárez”

En Miño, un pequeño municipio gallego, nació y creció Manuel. Desde joven se sintió atraído por la historia y la antropología, materias que aún hoy considera pendientes en su vida. Sin embargo, fue la ciencia la que acabó marcando su camino profesional: tras estudiar Óptica y Optometría en Santiago de Compostela, inició una trayectoria de casi dos décadas en distintas ópticas de Galicia y Madrid.
“Manuel Porca: una nueva mirada para Óptica Suárez”
Manuel Porca
Manuel Porca

“Yo quería estudiar Historia, incluso me matriculé un año en la UNED”, recuerda Manuel. “Pero al final pensé en algo con más salidas laborales y me decidí por la óptica”. 

Así comenzó un recorrido que lo llevó a trabajar en distintas ópticas en la primera etapa en A Coruña, con un cambio importante a Madrid, hasta que la vorágine de la capital —con su coste de vida y su ritmo frenético— lo devolvió a Galicia.

Fue en ese momento de cambio cuando apareció Jesús, dueño de una óptica con más de treinta años de historia en el barrio. “No le conocía de nada, pero me llamó en agosto de 2019 y en septiembre ya estaba trabajando con él”, cuenta Manuel. 

Durante cinco años formaron un tándem en el que Manuel se convirtió en la mano derecha de Jesús: “Siempre fui resolutivo, alguien en quien confiar para sacar adelante el trabajo. Creo que eso fue lo que valoró”.

El 31 de diciembre de 2024, Jesús se jubiló discretamente, sin despedidas públicas. 

Apenas unos días después, el 1 de enero de 2025, Manuel tomó el relevo y se convirtió en propietario de Óptica Suárez. “Fue un paso importante, pero llevaba tiempo viéndolo como posible. Con la experiencia y los recursos que pude contar, me puse a ello.

Desde entonces, la transición ha sido tranquila. Los clientes, que ya le conocían de años anteriores, han mantenido su confianza. “Es fundamental que la gente perciba continuidad. Que sepan que los servicios, la base de datos y la forma de trabajar son los mismos. Luego iré incluyendo cambios, claro, pero poco a poco”.

Uno de esos cambios es la modernización de la marca: renovación de mobiliario, nueva página web y servicios digitales como la posibilidad de encargar productos por WhatsApp o email. “Queremos acercarnos a la modernidad, pero siempre cuidando lo esencial: escuchar al cliente desde el primer minuto y dar la solución que mejor se adapte a sus necesidades”, subraya Manuel.

Hoy, junto a su compañera María Ángel, que forma parte del equipo desde 2020, Manuel afronta este nuevo capítulo con ilusión y pragmatismo: “Lo importante es que todo siga funcionando y que los clientes estén contentos. El resto vendrá con el tiempo”.

De Miño a Santiago, de Madrid a su tierra, Manuel Porca ha recorrido un camino lleno de cambios, hasta culminar en un proyecto propio. Óptica Suárez mantiene el nombre de siempre, pero ahora late con la energía de una nueva etapa.

“Manuel Porca: una nueva mirada para Óptica Suárez”