Belleza
Cuidarse también es un propósito
Verse bien, sentirse mejor y entender la belleza como bienestar.
Hablamos con Mercedes Fraga.
No todo el mundo busca lo mismo cuando entra en una peluquería. Hay quien quiere un cambio visible y quien solo necesita sentarse, cerrar los ojos y disfrutar de un buen lavado de cabeza. Para muchas personas, ese gesto sencillo es ya una forma de cuidarse, de parar y regalarse un momento de calma.
“Cada persona necesita cosas distintas”, explica Mercedes Fraga. “Hay quien disfruta muchísimo del lavado de cabeza y quien no lo soporta, pero la mayoría lo agradece. Es un momento de relajación que muchas veces se valora más de lo que parece”.
Para Mercedes, el lavado es la base de todo. “Si el pelo no está bien limpio, el peinado no va a salir. Antes existía incluso la figura del champomier, personas que sólo se dedicaban a lavar cabezas. Hoy ya no existe como tal, pero el valor de ese momento sigue siendo el mismo”. De hecho, es uno de los comentarios más habituales entre quienes llegan por primera vez a su salón: “Aquí lavan la cabeza muy bien”.
Ese primer contacto es clave para generar confianza. “Si una persona se siente cómoda desde el principio, luego te deja trabajar. La confianza empieza ahí”.
Cuidar las bases
Cuando se habla de propósitos para mantenerse bien a lo largo del año, Mercedes lo tiene claro: mimarse. “Venir a la peluquería no es sólo cortarse el pelo o cambiar el color. Es cuidar el conjunto”.
La salud del cabello es el punto de partida. “Si el pelo está sano, puedes hacer muchas más cosas con él. Si está estropeado o tiene carencias, ningún trabajo luce igual”. Por eso insiste en la importancia de cuidar las bases: pelo, piel y manos.
También es fundamental adaptar las expectativas. “Muchas veces vienen con una foto, pero no siempre se puede copiar exactamente. Hay que adaptarlo a cada persona, a su tipo de pelo y a su estado”.
Tendencias con naturalidad
Las modas ya no son tan rígidas como antes. “Ahora no hay una sola tendencia que todo el mundo tenga que seguir”. Aun así, este año destacan los flequillos y los cortes tipo bob y long bob, melenas con algo más de estructura y movimiento.
En color, la tendencia va hacia tonos más cálidos y naturales: caramelos, coñac, marrones y rubios con matices. “Nos alejamos de los rubios muy blancos y apostamos por colores más suaves y favorecedores”.
Piel, cuerpo y equilibrio
El cuidado no termina en el pelo. Tras épocas de excesos, como las navidades, la piel suele necesitar una limpieza más profunda. “Con hacer una cada tres o cuatro meses y luego mantenerla con pequeños cuidados es suficiente”.
También existen tratamientos corporales para flacidez, tensiones o retención, pero siempre como complemento. “Al final todo suma: lo que comes, lo que haces, lo que te hacen y también lo que piensas”.
El estrés, cada vez más presente, deja huella. “Se nota en el pelo, en la piel, en las uñas. Muchas veces son los primeros indicadores de que algo no va bien”.
Con la edad, el cabello cambia. “Se vuelve más fino y más débil. Por eso es importante reforzarlo con tratamientos vitamínicos, al menos dos veces al año, para mantenerlo fuerte y sano”.
Belleza cotidiana
El maquillaje diario no es una necesidad para todo el mundo. “La mayoría se maquilla en casa y viene al salón para ocasiones especiales. Pero si la piel está bien cuidada, muchas veces no hace falta nada más”.
Mercedes lleva toda la vida dedicada a la peluquería. Empezó con 19 años y hoy sigue trabajando en la misma zona, con clientas que la acompañan desde hace décadas. “He peinado a madres, hijas y nietas. Eso te hace sentir mayor, pero también muy orgullosa”.
Un propósito sencillo
No es partidaria de grandes propósitos de año nuevo. El suyo es claro y realista: seguir haciendo bien las cosas. “Formarnos, mejorar poco a poco y mantenernos. Hoy en día ya es mucho”.
La formación continua es clave en un sector que cambia constantemente. “Las modas vuelven, les cambian el nombre, a veces suenan más modernas, pero la base muchas veces es la misma”.
Para cerrar, Mercedes lo resume con una idea sencilla: cuidarse ayuda a sentirse mejor. “No hace falta ir excesivamente arreglada, pero verte bien, con el pelo cuidado y la piel sana, te cambia el día. Al final, lo importante es gustarte tú”.